Un hombre que vivía en un país, donde no existían árboles de sándalo y llevaba
tiempo obsesionado por conocer aquella preciosa y aromática madera, ya que
mucha gente le había contado maravillas a cerca de su exótico aroma.
Para satisfacer su propósito, consultó con su maestro, el cual se limitó a
regalarle un lápiz. Un poco decepcionado, el hombre decidió escribir a todos
sus amigos y solicitarles un trozo de la anhelada madera. Pensó que alguno
tendría la bondad de enviársela. Así, comenzó a escribir cartas y cartas,
durante varios días, siempre con el mismo ruego: “Por favor, enviadme madera de
sándalo”. Escribió una carta tras otra pero no obtenía contestación.
Sin embargo
un día, de súbito, mientras estaba ante el papel, pensativo, mordisqueó el
lápiz con el que tantas cartas escribiera, y de repente percibió un dulce
perfume. Fue entonces cuando se dio cuenta de que siempre lo había tenido en
sus manos. El perfume que le embriagaba surgía del corazón de su propio lápiz
de sándalo.
Cuento del libro “101 Cuentos clásicos de la India: la tradición de un legado espiritual “De la editorial Arca de sabiduría.
A veces lo más importante y valioso que anhelamos o
buscamos, no nos damos cuenta y lo tenemos justo delante, está a nuestro
alrededor. Lo hemos tenido siempre, pero no lo hemos sabido ver. O hacía falta
que nos zarandearan para despertar.
Nuestros deseos se encontraban direccionados, de manera incorrecta llevándonos hasta lugares, donde no estaban los valores que nos hacen felices. El día que esto se descubre, invade una gran alegría y serenidad.
De repente tenemos cerca, esa madera de calidad verdaderamente Fuerte y Noble, que es la que siempre hemos querido.Árboles bien apreciados, que su sustento se apoya en sus raices, al igual que tu árbol personal tiene las suyas propias, pero cuyas ramas de ambos,se entrelazan formando anillos,y a veces, no sabes donde empiezan unas o acaban las otras.
Aunque siempre hay que entender, que la felicidad completa realmente la hemos de encontrar en nosotros mismos y no en ningún elemento, circunstancia o persona que esté en el exterior.
Nuestros deseos se encontraban direccionados, de manera incorrecta llevándonos hasta lugares, donde no estaban los valores que nos hacen felices. El día que esto se descubre, invade una gran alegría y serenidad.
De repente tenemos cerca, esa madera de calidad verdaderamente Fuerte y Noble, que es la que siempre hemos querido.Árboles bien apreciados, que su sustento se apoya en sus raices, al igual que tu árbol personal tiene las suyas propias, pero cuyas ramas de ambos,se entrelazan formando anillos,y a veces, no sabes donde empiezan unas o acaban las otras.
Aunque siempre hay que entender, que la felicidad completa realmente la hemos de encontrar en nosotros mismos y no en ningún elemento, circunstancia o persona que esté en el exterior.
El árbol del Sándalo es originario de la India donde, es un árbol Sagrado. En
el libro de los Vedas de la Religión Hinduista, se habla de su madera y de las propiedades del
aceite. Se dice que el incienso de este aceite ayuda a meditar, eleva la
conciencia, y favorece el contacto con el yo interno, de ahí que sea
considerado como un Aceite Místico, usado en la Espiritualidad.
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